martes, 5 de junio de 2012

EL ALIADO ESTRATEGICO DE LA DIVERSIDAD INTERCULTURAL: LAS REDES

RESUMEN: El siguiente artículo hace referencia a la globalización cultural que vienen generando algunos medios de comunicación a través del contenido de sus mensajes que están dominados por manos invisibles de poder, la internalización de una cultura predominante y hegemónica, invade y destruye la integridad de cada cultura existente en el mundo que se ve amenazada de manera directa o indirecta, ocasionando de este modo conflictos sociales y de identidad. Ante el reconocimiento de este problema y de la necesidad de subsanarla, registramos la existencia de la alternativa de un cambio del proceso de comunicación intercultural a través de las ventajas que nos ofrece el medio de comunicación de este siglo, el internet (preservar la diversidad intercultural sin dejar de lado la globalización). Esta propuesta consiste en reconocer los errores  que degeneran la comunicación intercultural a través de los medios, y realizar un replanteamiento de la función social de los mismos para acercarse a sus audiencias rompiendo los hitos que los separa, para estar a la predisposición de las causas de la dignidad humana, generar espacios libres para la relación y comunicación intercultural, asimismo para alentar a la ciudadanía para trabajar conjuntamente en la construcción de una sociedad más inclusiva.

PALABRAS CLAVES: Comunicación, intercultural, tecnología, redes, internet, globalización, dignidad humana, crecimiento social, responsabilidad social, sociedad inclusiva.

La aparición de los medios de comunicación, el posicionamiento y la trascendencia de cada uno de ellos sobre sus antecesores contribuyen a generar y profundizar cambios en la sociedad, en la cultura y en el proceso de comunicación en sí mismo (este desplazamiento se realiza desde Gutenberg hasta el internet). Una de los efectos más influyentes de la predominancia de las nuevas tecnologías de la comunicación es la internalización de la comunicación de masas abocada a la construcción de una cultura mediática global, donde destacan la capacidad de transmitir mensajes, el bajo costo, el dinamismo del sonido y la imagen, superación de fronteras de los países, los límites del tiempo y espacio, el acaparamiento neoliberal de los negocios a nivel mundial, y la adaptación de estas innovaciones y de sus funciones a los imperativos sociales más poderosos del mundo y de cada país (Winston, 1986).
El proceso de transnacionalización o internalización cultural se refiere a  la difusión de ciertos contenidos culturales mediáticos más universales como a determinados efectos potenciales  sobre una cultura receptora, cuya dirección general de los efectos es  que las personas tiendan al desplazamiento de su cultura original y/o hacia la imitación del modelo internacional (http://www.youtube.com/watch?v=aTjpsGjEFks). Esto se logra por la presencia de infraestructura de recepción interconectada en diferentes partes del mundo.
Esta es la realidad actual y la visión cumplida de Marshall McLuhan, la “aldea global”, donde las barreras,  distancia y tiempo se acortan, donde los medios de comunicación son los extensores de nuestros sentidos,  y donde la información y la experiencia deberían estar a la libre disposición de todos para ser compartidas[1]. Lamentablemente se ha llegado a esta predicción de la manera más vil, en la que la tecnología pretende ser la cárcel virtual de las personas en este nuevo milenio, pues nace de las necesidades de la sociedad y producen efectos cambiantes en ella de acuerdo a la aplicación desarrollada por los grupos de poder que manejan los medios de comunicación, los cuales se valen de la disponibilidad tecnológica y crean un caos para utilizarlo en su beneficio y disfrazar el proceso de represión de la identidad y diversidad cultural. En este enfoque la información y  la experiencia que está a disposición de todos los que tienen acceso a estos medios de palabras e imágenes, son los seleccionados por los grupos de poder, impulsando el surgimiento de sujetos e identidades culturales nuevas de acuerdo a la temporalidad y actualidad de la sociedad (en esta segunda década del siglo XXI es el internet y la web el medio de comunicación que está tomando importancia y la que ha logrado romper las barreras físicas para estar a disposición de los otros medios de comunicación ya conocidos). Este último aspecto es apoyado por Giddens (1991), quien considera a la influencia de los medios de la comunicación y la adopción de las experiencias, costumbres y culturas como una característica clave de la alta modernidad:

En la alta modernidad, la influencia de acontecimientos lejanos sobre los sucesos cercanos, e incluso sobre las intimidades del yo, resultan cada vez más comunes. Los medios de comunicación impresos y electrónicos, desempeñan obviamente un papel esencial en este sentido. Hace ya mucho tiempo, desde la primera experiencia de la escritura, que la experiencia mediada influye en la propia identidad y en la organización básica de las relaciones sociales… con el desarrollo de las comunicaciones de masas, la compenetración del crecimiento personal y de los sistemas sociales… se va asentando más todavía (1991, págs. 4 – 5).
Entonces son los medios de comunicación los principales agentes sociales que pueden sugerir, fomentar e impulsar el desarrollo de los procesos de culturalización y aculturación de sus audiencias a través de la emisión de sus mensajes ( análisis del fenómeno de globalización e influencias en la cultura http://sisbib.unmsm.edu.pe/BibVirtualdata/publicaciones/inv_sociales/n18_2007/a13n18.pdf). Y es responsabilidad de los profesionales de la comunicación y del periodismo encaminar estos mensajes a favor de la preservación de las diversas culturas existentes en todo el planeta, con un trabajo concentrado con la ciudadanía (Escena cultural de Iquitos y las redes sociales http://www.youtube.com/watch?v=Jyz3GxBZx4o).
La red, el innovador medio de comunicación del siglo XXI, a través de sus mensajes y las estrategias que utiliza, tienen hoy la capacidad para redefinir que es cultura, para publicar y llamar a una reflexión sobre su esencia, aplicación y aceptación de una manera responsable, que no denigre la dignidad humana, los derechos universales de todos los hombres por más que pertenezcan a culturas diferentes y que no promueva un asesinato de estas manifestaciones.  En tal sentido, una alternativa sumamente atractiva para armonizar o conciliar la globalización con la diversidad intercultural a través del medio en boga, el internet, es transformar las prácticas comunicativas, que tradicionalmente se están caracterizando por ser unidireccional, por la tiranía, predominancia y capacidad de subyugación de sus mensajes, por una propuesta de comunicación inclusiva que desarrolle estrategias de participación y que promueva la educación intercultural a través de la articulación de mecanismos y el reconocimiento recíproco de estas culturas a nivel mundial, tal como lo dice Zygmunt Bauman: “la única forma de preservar lo social es trasladarlo a la escala global”. Esto se puede conseguir a través de la exposición de las manifestaciones que delimitan todo lo que es cultural y que impulsan el desarrollo  digno, libre y responsable de las personas y de sus opiniones generadas en su cultura respecto a un tema planteado.


En nuestro país hay diversidad intercultural,
cada una de ellas se deben respetar.

Esta redefinición del significado de cultura nos permite cuestionar su esencia, amplitud y aplicación. Hablar de cultura no se refiere únicamente al concepto limitado que se está difundiendo a través de algunos medios de comunicación carentes de responsabilidad social. Cultura es algo colectivo y compartido con los demás, que tiene alguna simbólica forma de expresión, prevista para tal efecto como no, con ciertas pautas, orden o regularidad,  que posee continuidad dinámica en el tiempo (la cultura es algo vivo, que tiene un pasado y, potencialmente, un futuro) y el atributo más importante, la comunicación (las culturas se desarrollan, sobreviven, se difunden y tienen éxito gracias a la comunicación social, y que básicamente se expresa a través de la gente, de los objetos y prácticas humanas[2]. La cultura, su esencia y acepción se nutre de los valores humanos de igualdad, respeto, tolerancia, pluralismo, cooperación y corresponsabilidad social; del reconocimiento de los derechos personales, del reconocimiento positivo de las diversas culturas y lenguas, de la atención a la diversidad y del respeto a las diferencias, sin etiquetar ni definir a nadie; la posición intercultural comprende además una movilización activa contra toda manifestación de racismo o discriminación a través de la superación de los prejuicios y estereotipos con la intervención principal de la comunicación. Es por esto, Estrella Israel Garzón, autora de Comunicación y diversidad intercultural (http://portalcomunicacion.com/uploads/pdf/1_esp.pdf): Conceptos, dispositivos y estrategias en red, nos propone utilizar el término diversidad intercultural en vez de diversidad cultural.
El aporte de las redes en esta reconstrucción, preservación y reforzamiento de la diversidad cultural a través de la comunicación, consiste básicamente en el aprovechamiento de su innovación y sus ventajas (http://e-culturas.org/docs/ponenciaEculturas.pdf): a través de ellas podemos empezar a reconocer los ruidos de interculturales (asociación temática de acuerdo a los grupos minoritarios, generalmente negativa, asocial y paupérrima que impulsa el desarrollo de los estereotipos; la nominación, etiquetaje o generalizaciones distorsionadas de la identidad; y la utilización del léxico popular o comparaciones que negativizan a la persona diferente) para combatirlos, asimismo podemos presentar la alternativa de utilizar las diversas modalidades periodísticas desarrolladas en este espacio (periodismo cívico, de servicio, participativo, social e intercultural) a través de las herramientas que se ofrece para utilizar (los sitios web, las redes sociales, los foros y charlas on line, los blogs, etc.). El periodismo cívico está abocado a cerrar la brecha entre los medios y sus audiencias, e incluir en su agenda temas de interés ciudadano; por su parte el periodismo de servicio busca ser más humanitario y estar más atentos de las personas como eje básica de la sociedad y las culturas;  el periodismo participativo logra establecer una comunicación bidireccional y participativa con la audiencia, dispersa en diferentes lugares, a través del internet; y el periodismo social asume su protagonismo y su responsabilidad en los procesos sociales, de ser un ente generador de diálogo para contribuir a la solución de problemas, a la preservación de la armonía, y también busca dar una visión más amplia que ayude a la construcción de una sociedad más inclusiva.




Las redes sociales y el internet también contribuyen al
reforzamiento intercultural y de la participacion ciudadana

Entonces el dinamismo intercultural a través de las redes sociales, una alternativa actual, permite tener una visión sistémica de futuro de la cultura y de sus expresiones sin ser denigrada y alterada, una participación fluida y libre de la ciudadanía en la protección de la interculturalidad que se son movidos por motivos variados: por la consideración objetiva de que la cultura se vive en territorio concretos, por la revalorización de lo local y regional, por el resurgimiento de las culturas minoritarias o de las identidades… (Bassand, 1992).

ANEXO: ENTREVISTA AL LIC. MANUEL CABAÑAS
http://www.4shared.com/mp3/-XtJC3aH/MANUEL_CABAAS.html?

SÍNTESIS: la importancia de la armonización entre la protección y fortalecimiento de la diversidad intercultural y el fenómeno de globalización radica en las premisas: no hay cultura superior a otra, y la única forma de preservar lo social es trasladarlo a la escala global, como ya lo sustentamos anteriormente si conseguimos desarrollar un buen trabajo conciliador, lograremos construir una sociedad donde prime el intercambio, el reconocimiento recíproco y dinámico que respete la pluralidad intercultural, promoviendo de este modo el desarrollo de las múltiples culturas a la par, se den las condiciones óptimas para un espacio de diálogo, de divulgación de opiniones y el debate de la opinión pública, creadas por la rapidez, la accesibilidad y el bajo coto de la emisión de mensajes a través de las redes.
Un elemento importante en este proceso de conciliación es el profesional en comunicación o los periodistas, quienes cada vez son más conscientes de la problemática sustentada anteriormente, y busca herramientas y estrategias para aplicarlas desde su condición profesional (periodismo cívico, de servicio, participativo, social e intercultural) y de agente social que propone a las demás personas la búsqueda de un cambio social entre todos, donde los medios de comunicación, entre ellos el internet, son aliados estratégicos para abolir la discriminación, los prejuicios y estereotipos y cultivar la aceptación de las diversas culturas y sus expresiones, donde las personas sean libres de ejercer sus derechos y donde la dignidad de los seres humanos es respetada, protegida y cuya aceptación sea promovida a través de la educación, más allá de las amenazas que acarrea la globalización y su mala administración por algunos grupos de poder, y por algunas costumbres de los ciudadanos.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFIA:
BRIGGS, Asa y Burke, Peter. De Gutenberg a internet, Editorial Taurus, 2002, México.
BUSTAMANTE, Enrique. Hacia un sistema mundial de comunicación, 1° edición, Editorial Gedisa S.A, 2003, Barcelona.
FERNANDEZ Christlieb, Fatima. La responsabilidad de los medios de comunicación, Primera Edición, Editorial Paidós S.A. México, 2002, México.
ISRAEL Garzón, Estrella. Comunicación y diversidad intercultural. Conceptos, dispositivos y estrategias en red, Universidad CEU – Cardenal Herrera de Valencia, España.
MCQUAIL, Denis. Introducción a la teoría de la comunicación de masas, 3° Edición, Editorial Paidós Ibérica S.A, 1994, Barcelona.
Segundo foro universitario de investigación en comunicación. Valores y medios de comunicación, Editorial Edipos S.A., 2001, Madrid.
VOLPE Prignano, Fabrizio. “comunicación y cultura en el siglo XXI o la era del acceso”, 2004, http://www.oei.es/pensariberoamerica/colaboraciones05.htm, Pensar Iberoamérica – Revista de cultura – número 5 – enero – abril 2004.
ZUBIETA, Ana María. Cultura general y cultura de masas, Editorial Paidós SAICP, 2000, Argentina.

[1] MCQUAIL, Denis. Introducción a la teoría de masas, Edición Paidós Ibérica S.A.C, Barcelona, 2000 (pág. 176, cuarto capítulo: Comunicación de masas y cultura).
[2] Expresiones de Denis McQuail en su libro Introducción a la teoría de la comunicación de masas.

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