domingo, 15 de julio de 2012

GRANDE DESDE SUS INICIOS Y GRANDE EN SU CONSOLIDACIÓN


RESUMEN: cuando hablamos de radio, no nos referimos a un medio de comunicación joven e improvisada que recién se está ganado un lugar entre nosotros. Para comprender mejor su trayectoria nos remontamos a hacer un viaje a través de su historia para conocer un poco de sus antecedentes, de los descubrimientos que marcaron el inicio de la radio: en cuanto a lo humano la audición y la voz, en cuanto a lo tecnológico el teléfono, el telégrafo, la fotografía, entre otros importantes acotaciones. También nos permite conocer con exactitud cuáles fueron las carencias y necesidades que llevaron a los hombres de aquellas épocas a ir perfeccionando su idea.
Luego en el siglo XX, cuando aparece los tubos de vacío se da inicio a la radiodifusión propiamente dicha, a partir de ella ya se empiezan a adaptar inventos para llegar a lo que hoy consideramos: una radio. Y más allá de lo mágico, de los avances tecnológicos y de los cambios en todos los ámbitos, la radio se ha ido empoderando de su público y ha logrado ocupar un espacio importante en la vida de cada persona gracias a sus ventajas y al servicio que ofrecen. Hoy en día no solo es ese gran medio que ha sabido sobreponerse a la amenaza de la televisión, sino también es un ente social que interactúa con nosotros en la cotidianeidad, que legitima todo lo que permite salir por sus ondas de transmisión, que ostenta la credibilidad y confianza que hemos depositado en este medio, y que por lo mismo está comprometido para representar a la ciudadanía, su labor es rescatable e importante particularmente de que muchas veces no lo hace como debe ser o se deja arrastrar por otros intereses y no cumple con su rol social por lo que también debería ser juzgado y sancionado.

PALABRAS CLAVE: radio, radiodifusión, descubrimientos, avances tecnológicos, evolución, procesos de cambio, historia, cotidianidad, legitimación, credibilidad, representación ciudadana.

Al realizar un recorrido por la historia de la radio como un avance tecnológico y un medio de comunicación, desde sus antecedentes hasta su consolidación como tal, nos permite conocer que nació y creció a partir de tecnologías ya existentes: el teléfono, el telégrafo, la fotografía fija y en movimiento y la grabación de sonido, grandes descubrimientos que se consumaron paulatinamente y se conjugaron para aportar a lo que hoy en día es la radio. Superar la barrera de la distancia para escuchar la voz y los diversos sonidos a través de la invención del teléfono fue el punto de inicio que se consolidó como un gran hito, posteriormente se descubrió que el sonido podía ser inmortal a través del fonógrafo y que permitía recordar exactamente las palabras expresadas en el instante preciso por una persona específica. Sin embrago aún existía un óbice, los cables que ataban a un lugar determinado a los equipos anteriores y que no permitían el desplazamiento de los cuerpos, hasta que Guglielmo Marconi exploró la telefonía sin hilos o la wireles. Con la ventaja del inalámbrico se forjaron inventos que se aproximaban poco a poco a la estructura de la radio y a partir de estos se fue mejorando el proceso de emisión de mensajes sonoros a través de ondas hertzianas, y uno de los más grandes pasos en su proceso tecnológico, se da cuando Edwin Howard Armstrong, supera lo estático de la Amplitud modulada (AM) creando un nuevo sistema de transmisión de frecuencia modulada (FM) que garantiza la recepción sin ruidos extraños y de alta fidelidad. (http://www.coit.es/publicaciones/bit/bit158/46-49.pdf)

 Historia de la radio




Entonces los comienzos de la radio, según Pierre Albert, se da a partir de:

Los orígenes de la radiodifusión se confunde con los de las telecomunicaciones por ondas, que ponen en juego fenómenos físicos muy complejos y técnicas que fueron desde el inicio, muy sofisticados… los descubrimientos y elaboración de los aparatos no obedecieron a una cronología lógica, sino que fueron la culminación de las investigaciones llevadas a cabo simultáneamente y en distintas perspectivas por equipos dispersos en el mundo entero: los resultados de esos trabajos, fracasos, semitriunfos o éxitos, se entremezclaron y conjugaron.
La radio es la culminación y el inicio de dos eras. Por un lado, se encuentra la tradición inventiva mecánica del siglo XIX, dentro de la cual surgieron inventos como la prensa, la fotografía y el cinematógrafo. Ya a mediados del mismo siglo, esa tradición se enfrentaba con problemas que no podían resolverse con esas bases tecnológicas. Por otro lado, necesariamente  tenía que llegar la tradición inventiva electrónica del siglo XX, cuyo primer logro sería precisamente el de radiodifusión[1], el cual poco a poco ha sobrepuesto sus desventajas, se ha consolidado, ha adquirido un lugar importante y roles en la sociedad, y hoy en día goza de otras grandes prestaciones que la hace innovadora y más dinámica, la fibra óptica, el satélite y el internet.
Este proceso de evolución de la radio ha sobrepasado una de sus más grandes amenazas convirtiéndola en una fortaleza: cuando la televisión apareció se voceaba que era el inicio de la decadencia de la radio, sin embargo esta última ha logrado sobrevivir y reformular su planteamiento de programación, brindándole a las audiencias no solo espectáculo familiar sino compañía individual, identificación con sus oyentes, no solo información sino también representatividad frente a determinados entes o instituciones, legitimación de los agentes sociales y estructuración de la realidad como parte de los roles sociales que ha adquirido en nuestra sociedad. En tal sentido Mariano Cebrián Herreros discrepa que la radio tenga los días contados, para él, es un medio del futuro:
La radio del futuro, por más innovaciones técnicas que introduzcan, seguirá basándose en la comunicación oral con la audiencia, con la magia de la palabra, de la música, de los sonidos de ambiente, del silencio. Es el contacto humano mediante los sonidos para ahuyentar soledades, para acompañar, para informar, para entretener y, en suma, para seguir manteniendo al ser humano vinculado al elemento primigenio y de mayor riqueza… la tradición mediante la comunicación oral… La radio seguirá siendo el gran medio de la información para asuntos imprevistos, cataclismos, eventos deportivos, espectáculos musicales, contacto con el hombre de la calle, con la vida cotidiana de las personas como compañía y transición de conocimientos.
En tal sentido, el lugar que la radio se ha ganado en la cotidianeidad de nuestras vidas (http://portal.fachse.edu.pe/sites/default/files/U1516-a13.pdf), perduraran hasta el fin de nuestra propia existencia, por sí misma la radio ha logrado ser indispensable en los procesos de cambio y globalización, porque en su proceso de transición, ha adoptado nuevos roles que van más allá de lo tradicional, pero que mantienen viva su esencia social.
Uno de los roles más relevantes que ha conquistado, a partir de la inestabilidad y desconfianza que generan otras instituciones que ostentan cierto poder a la población tal como lo fiscaliza la historia, es la legitimación de todo lo que transmiten, es decir todo lo que se expresa a través de sus ondas tiene la garantía de ser cierto y auténtico, esto debido a que el público hoy en día cree y confía en lo que oye, y porque las opiniones, diálogos, la información, las noticias, las denuncias, etc., son audibles para millones de personas. Un claro ejemplo de este rol pero algo vetusta, es el film El holocausto de Hitler: cuando conducen a un doctor de la ciudad en resguardo para que alivie la enfermedad del general de esa base, él de casualidad escucha por la radio que las tropas estadounidenses se aproximaban y estaban venciendo a los alemanes, a pesar que los guardias se apresuraron a apagar la radio y a negar la veracidad del mensaje, el salió muy contento a contar a los demás que muy pronto obtendrían su libertad, lo cual puso muy nerviosos a los nazis y amenazaron directamente a la vida de las personas para que entreguen sus radios en caso tuvieran una escondida, pero esto no funcionó, la gente guardo la esperanza de ser liberados pues tenían la plena seguridad y confianza de que Estados Unidos llegue a esa base algún día, pues la radio dijo que ya estaban cerca.


la radio legitimiza lo que publica o da a conocer

Pero el la radio también posee el encargo de establecer la realidad, es decir lo que la radio saca a relucir a sus audiencias asegura su existencia, de lo contrario continúa en la penumbra o en la nada para los demás. Por este enorme poder que posee, la radio y otros medios de comunicación, no solo tienen credibilidad sino un imán que atrae a los personajes que antes se negaban a declarar ante el periodismo; asimismo monta lo que se ha denominado la escena política: los medios eligen los actores (asignando papeles, quiCn es el protagonista y quién el antagonista), escriben el argumento (fijando la agenda, qué se informa y sobre qué se opina), y provocan el desenlace (conformando la opinión pública).
Y tal vez, en mi humilde opinión, la más importante de sus funciones: la radio y otros medios de comunicación, con los pies bien puestos en la tierra, son los representantes de los ciudadanos. La radio recupera la palabra para hacerla colectiva, porque todos tenemos algo que decir, porque todos tenemos derecho a hacernos oír[2]. En tal sentido como representante de la ciudadanía, la radio se convierte en mediador entre ésta y el poder, y en articuladora de la comunidad; por lo tanto, los medios y principalmente la radio están presentes en todos los conflictos sociales, y a pesar de que hubo y hay medios controlados por el sector privado y los poderosos acaudalados, algunos han logrado contribuir a solucionar problemas de gran envergadura y cotidianos, antes (algo rezagadas pero temerarias) y ahora denuncian injusticias, estafas y corrupción, fiscalizan a nuestras autoridades, reclaman a grandes voces nuestras necesidades y quejas. Es así como surgió, en el caso de la radio, un nuevo tipo de emisora, claros ejemplos los que se desarrollaron en Latinoamérica: las radios mineras en Bolivia, con el propósito de inmiscuirse en las luchas reivindicativas de los mineros; las radios alternativas e insurgentes que acompañaron las luchas sociales, etc.
La radio, y otros medios de comunicación,  se convierten en un mediador social y en nuestro representante porque son el principal espacio social de encuentro e intercambio, en la que se reúnen y convocan diversas posiciones, culturas, cargos, etc., ( la participación de los ciudadanos en la radio a través de los años: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/297/29700518.pdf). Y en palabras más simples la radio es nuestro intermediario porque ha demostrado con hechos que es capaz de hacer y no nos ha dejado colgando de falsas promesas.
Mientras Alexander Graham Bell, Thomas Alva Edison, Guglielmo Marconi, Edwin Howard Armstrong, y otros grandes colaboradores, realizaban sus experimentos para descubrir grandes indicios y novedades, no se imaginaban que estaban aportando al surgimiento de una poderosa red (que hoy en día ya se reconocieron como el cuarto poder del Estado), y que en el futuro esa sumatoria construiría y haría caer gobiernos, reflejarían la voz de los perseguidos, criticados, humillados, difamados y de los poderosos, resolverían grandes conflictos o contribuirían a ellos, y darían vida a lo que daban a conocer y mantendrían en el anonimato a lo que no publicaban. En fin, en nuestros días la radio está en cada paso que da el hombre gracias a que se ha sobrepuesto y sobrevivido a los grandes cambios y amenazas.













SÍNTESIS CONCLUSIVA: dar una ojeada a los antecedentes de la radio nos sirve mucho para tener un vasto conocimiento respecto a ella, mucho más para convencernos de que su aparición y evolución se debió al reconocimiento de algunas necesidades humanas y al ingenio de estas personas cada uno en sus época. Asimismo es rescatable el ingenio de este medio para superar y adecuarse a los cambios y demás avances tecnológicos, como la televisión que en sus inicios fue una competencia y amenaza directa, sin embargo la radio ha sobrevivido porque supo marca la diferencia entre ella y la Tv,  y ha logrado posicionarse en la vida de las personas más que como un medio técnico como una amiga, confidente, representante, etc.
Entonces la proximidad que existe entre el ser humano y la radio parte desde su creación técnica, y va más allá de lo mecánico cuando este medio tecnológico se consolida como un medio de comunicación masivo, y adquiere funciones sociales encomendadas por  las personas. Con esta revisión demostramos que el punto de embarque fue lo tecnológico, pero que hoy los lazos se fortalecen con lo social, la gente le brinda le facilita su posicionamiento, pues la involucran en su vida diaria, en su familia, en su trabajo, en su barrio, en su ciudad, hasta en la coyuntura nacional, y es este medio, junto a otros por supuesto, que tienen la potestad de representar a los ciudadanos, de hacer escuchar sus voces, de reclamar y exigir el cumplimiento de sus derechos y de su legitimidad. Es que la radio tiene la ventaja su inmediatez, a través de sus ondas se puede expresar desde la queja por un corte eléctrico en el pueblo, hasta la denuncia de un funcionario corrupto a nivel nacional.

REFERENCIAS:                                                                     
ANDA y Ramos, Francisco, La radio el despertar del gigante, 1era edición, Editorial Trillas S.A., México, 1997.
CEBRIÁN Herreros, Mariano, La radio en la convergencia multimedia, 1era edición, Editorial Gedisa S.A., Barcelona, 2001.
HOLGADO, Andrea,  Radio itinerante, Ediciones La crujía, Argentina 2011.
MCQUAIL, Denis, Introducción a la teoría de la comunicación de masas, 3era edición, Editorial Paidós Ibérica S.A., Barcelona, 1994.
PERLA Anaya, José, La radiotelevisión, 1era edición, Universidad de Lima, Lima, 1995.


[1] ANDA y Ramos, Francisco,  La radio el despertar del gigante, México, 1997, pág. 22
[2] HOLGADO, Andrea, Radio itinerante, Argentina, 2011, Pág. 23.

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