sábado, 1 de septiembre de 2012

LA SIRENITA (Cuento alternativo)

Hacía muchos años al fondo del mar, en un lugar jamás visto por el hombre existía un nuevo mundo con seres totalmente fuera de la imaginación del hombre, los peces se convertían en humanos para conquistarlos y llevarlos a su reino. Se decía que los delfines eran sus aliados, ellos les decían cómo eran los humanos para que ellos puedan saber tratarlos. El rey del mar, era un ser incomparable, todos en el reino le temían y es que se volvió muy refunfuñón después de la muerte de su reina. La reina criaba a su hijas, tomaba las decisiones más difíciles que habían en el reino; y ahora él solo no tenía más ganas de seguir con el reinado y es por eso que quería que al menos una de sus hijas conquistara lo más pronto posible a un humano para poder terminar con su función como rey y otorgársela. 



La menor de sus hijas era la más coqueta y la que estaba ávida de salir a la orilla y encontrar su príncipe, ella se llamaba Sirenita siempre que podía conversaba con su amigo el delfín Clovy, él le avisaba cuando estaba un grupo de marineros a la vista para que ella pudiera salir y encantar a alguno de ellos. 



Ese mismo día, Clovy fue a buscar a Sirenita para decirle que había unos marineros perdidos en medio del mar. Sirenita no dudó más y asomó su cabecita con cabellera roja a la superficie, cuenta la historia que cada vez que sirenita salía del mar y veía a hombres su cabello se transformaba en ese color para llamar la atención de inmediato y así fue tan pronto Sirenita salió a la superficie uno de los marineros volteó a verla y se quedo cautivado por su belleza, jamás había visto un rostro tan inmaculado como el de aquella mujer, Sirenita le hizo señas que bajé del barco y la siguiera el marinero no sabía que hacer una mujer que salió de la nada lo estaba llamando pero pudo más el encanto por su belleza y se lanzó al mar. 



Cuando se miraron frente a frente Sirenita le quería hablar pero no podía, se dio cuenta que no podía comunicarse con él, pues nunca le entendería. Él hablaba otro idioma, otro lenguaje, cómo podría explicarle todo si no podía hablar. Sirenita se quedó triste y se sumergió al mar, mientras el marinero la quiso seguir pero mientras más se sumergía con ella no podía aguantar la respiración mucho tiempo, por lo tanto, volvió al mar. 

Sirenita quería realmente conquistar a ese marinero, quería que su padre deje de sufrir y que alguien ocupe el lugar de él. Fue en busca del ser más antiguo que había en su reino, debía averiguar cómo comunicarse con el marinero. 

La única que podía ayudarla era Doña Buty, le dijo que ella debía cantar que en las noches debía salir a la orilla, escuchar el retumbar de las olas e intenté seguir la melodía, también le dio una bebida que no eran de esas aguas pero eran muy buenas para la garganta, le dijo a Sirenita que con esa bebida podía cantar con el lenguaje de los humanos, pero que sólo tome una cucharadita porque ella no sabía cuáles eran sus efectos si tomaba más. 

Sirenita no tan obediente se tomó todo el contenido del frasco, salió esa misma noche a cantar a la superficie, desde que su boca empezó a seguir la melodía del mar se escuchó un canto como de ángeles, era tan melodioso que atraía a los hombres, sus labios se descontrolaron y no paraban de moverse, ella se sentía excelente, con una euforia jamás vista, cantaba con mucha pasión y ni siquiera sabía lo que estaba diciendo en el idioma de los humanos hasta que de tanto cantar un sentido en su ser le hacía comprender poco a poco el idioma. 



De pronto, el marinero esa misma noche fue en busca de dónde provenía tan majestuosa melodía que enloquecía sus oídos por seguir escuchando. Navegando en la oscuridad y reflectando la superficie del mar por donde iba, divisó la cabellera roja y el rostro cándido que había visto, navegó lo más rápido que pudo hacía ella. 

Sirenita al verlo sonreía mientras seguía cantando no podía parar, el marinero al llegar a su lado se asomó a verla y se dio con la sorpresa que no tenía piernas era una aleta como del delfín pero eso no iba a interferir en nada para él porque estaba encantado con ella, no aguantó más y se lanzó al mar, le dio un fuerte abrazo, estaba feliz porque no había encontrado ser más extraordinario en la tierra que pudiera llenarlo tanto de felicidad con Sirenita, ella se asombró al ver que al instante el marinero se fue transformando ahora él también era mitad pez, ya no tenía piernas. 



Esto hizo que pudieran ir hasta el fondo del mar donde jamás ningún hombre había estado, el marinero asombradísimo por lo que veía le estaba gustando mucho. 

En el camino Sirenita le iba explicando absolutamente todo sobre su reino, él no dudo en acompañarla hasta su padre, él quería acompañarla para toda la vida en ese lugar. Sirenita le pidió que se amaran para siempre y se quedara con ella y así fueran felices. 

El marinero sin dudarlo aceptó, quería quedarse con ella hasta el fin de los tiempos, mientras tanto Sirenita descubrió para que servía todo el frasco que se tomó, para convertir a los humanos como ellos y así puedan vivir en el reino. 

Cuando llegaron con su padre, él se asombró que su menor hija había conseguido convertir a un humano y lo había convencido de quedarse en el reino, por fin podía disfrutar de su soledad sin estar gobernando el reino que ahora más que nunca le recordaba su esposa muerta. 

A los pocos días, el marinero estaba gobernando el reino y viviendo feliz con Sirenita. Sabía que su familia en la tierra lo estaría buscando pero estaba tan encantado de estar en un mundo nuevo que prefirió quedarse ahí con ella, a pesar de la transformación que había tomando, para ser feliz completamente. 



 FIN

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