sábado, 1 de septiembre de 2012

LA SIRENITA (Cuento opuesto)


Hace muchos años en el reino acuático, habitaba el Rey de todos los mares, el cual era viudo y tenía seis hijas que eran cuidadas por su anciana madre. De las princesitas, la más bella, astuta, traviesa y un tanto maliciosa era la menor. Todas ellas no tenían pies, sus cuerpos terminaban en una cola de pez. Cuando las princesas del reino cumplían quince años, se les permitía salir de las aguas y ver pasar a los barcos.

Ya faltaban dos semanas para que la menor cumpliera quince años, pero ella se impacientaba esperando el momento. Así que un día aprovechando que su papá había viajado a las aguas del norte, y que su abuelita se había dormido con sus demás hermanas, ella se escapó a la superficie, y desde allí observó un barco grande y lujoso, en cuya cubierta se encontraba el príncipe más guapo y hermoso jamás antes visto. Inmediatamente ella se sintió enamorada.

Durante muchos días pensaba en el apuesto joven que había visto, impaciente por conocerlo y merecer su amor acudió a la hechicera del mar Negro, a donde está prohibido ir. Se encontró con ella, y haciéndole creer que la iba a ayudar para que se case con el rey le hizo prometer que iba a convertir  a la sirenita en humana el día de su cumpleaños, y después de seis días se celebraría la boda de la bruja con su padre. La hechicera aceptó rápidamente pero le advirtió que si no lograba enamorar al príncipe, a la mañana siguiente de casarse él con otra doncella, la sirenita se convertiría en espuma flotante del mar. El trato se selló y ambas esperaron ansiosas el día.




El día que el reino celebraba los 15 años de la sirenita, los invitados de la fiesta presenciaron la cola de la princesa se convertía en dos piernas, mientras todos se sorprendían ella aprovechó para escaparse nadando hasta la superficie en busca del príncipe.


Al día siguiente, cuando el príncipe daba su acostumbrado paseo por la orilla del mar, encontró a la sirenita, convertida en una bella doncella, enferma y tirada en la playa. El joven la tomó y la llevó a su castillo. La princesita del mar se estaba recuperando y se sentía muy feliz de encontrarse al lado del príncipe, hasta que se enteró que el príncipe estaba prometido con la princesa de otro reino de la cual estaba enamorado.

Mientras tanto la bruja del mar se dio cuenta que la sirenita le había engañado así que planeó vengarse. Ella logró que la doncella que iba a casarse con el príncipe apresurar su viaje, y la hizo llegar en un enorme barco, lista para la boda.

La sirenita se preocupó demasiado, le confesó su amor al príncipe y trató de convencerlo de no casarse. Él le dijo que la apreciaba mucho pero que no la amaba. Al día siguiente se celebró en una gran fiesta la boda del príncipe con la doncella, mientras el cuerpo y alma de la sirenita desobediente se convertía en espuma flotante del mar.

FIN

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