viernes, 17 de mayo de 2013

LA VENTANA CREATIVA MUNDIAL Y PERSONALIZADA


RESUMEN: la radio es el medio de comunicación que está más cerca a sus oyentes, pues para acortar distancias ha canalizado su programación por el internet, logrando estar al alcance de todas las personas, y sobre todo cumpliendo con sus expectativas a cabalidad del público al que se dirigen, en esta novedoso espacio la competencia radial es más variada y a la vez reñida, si el oyente no encuentra lo que desea simplemente cambia de dirección electrónica.
Sin embargo hay una característica única que no se ha modificado, la unisensorialidad del oído que logra involucrar a los demás sentidos, pues a través de las imágenes mentales nos permite disfrutar de los sabores imaginarios, percibir los aromas y olores, sentir frío y sentir calos, ver a los personajes, paisajes hasta escenas que se remontan a otras épocas u otros lugares. Esta experiencia se hace mucho más valiosa por la combinación precisa de los efectos de sonido y musicales que construyen los escenarios y paisajes, también están los planos sonoros, que nos ubican en el espacio respecto a los que intervienen en la emisión radiofónica. Y otro de los elementos importantes, es la voz, la cual personifica, da vida y realidad a lo que se emite por la radio. En este caso el locutor debe encargarse de transmitir a los oyentes a través de su voz todas las emociones, sentimientos y emociones que el personaje de la historia está experimentando.

PALABRAS CLAVES: radio, audiencia, híper especialización, híper segmentación, imágenes auditivas, efectos de sonido, planos sonoros, voz humana.

Grandes cambios:
Los años han pasado e indudablemente el apogeo de la radio no es el mismo de hace 80 años, cuando atravesaba su etapa de oro. Los mecanismos y los equipos han evolucionado, ya no contamos con los unidades muebles, con los transmisores y receptores de bulbos ni con los discos de 78 revoluciones por minuto, hoy en día no solo escuchamos radio por diversos transmisores diminutos (mp3, celulares, mini radios, etc.) sino también por la red. Asimismo las propuestas a nivel de la programación y de la realización se han modificado, pues se ha dejado de transmitir escasos productos homogéneos para todas las personas en general. De acuerdo a Francisco de Anda y Ramos, la programación y producción de la edad de oro solo se basaba en programas musical de orquestas y cantantes en vivo, programas cómicos y dramáticos (radioteatros y soap operas), y programas de eventos, noticias y deportes.
Sin embargo, ahora la programación es más variable (aun cuando los programas mencionados persisten con muchos cambios y actualizaciones), se desarrolla de acuerdo a las características, a las preferencias, a la ubicación, a la disposición y a las necesidades de los oyentes, así cada día tenemos una programación híper especializada que responde a las exigencias de las audiencias híper segmentadas. Y es que la radio ha abandonado su carácter familiar y se ha convertido en individual y heterogénea.
Precisamente este carácter individual y heterogéneo se ha visto reforzado por la incursión y posicionamiento de la radio a través del internet. Ahora la radio no tiene límite alguno, ni físico ni tecnológico. Como son diversas las personas que tienen acceso a la red, existe mayor propuestas de programación que pueden satisfacer sus numerosas necesidades con solo hacer una elección (en palabras de Martí la audiencia se ha vuelto más interactiva porque es capaz de hacer elecciones). Este apogeo de la  radio por internet es debido a la convergencia instrumental de la  difusión (ofrece pluralidad de acuerdo a la competencia mediática respecto a programación y especialización), a la convergencia de audiencias (la red es un soporte que atrae y aglutina a muchas personas) y a la audiencia interactiva (la respuesta de las personas ante las ofertas de la red es más libre para elegir).
Definitivamente la aparición de este nuevo soporte ha revolucionado el entorno radiofónico. Sin embargo, a pesar de los grandes cambios a nivel tecnológico, de las audiencias, y de la programación y producción, hay algo que se mantiene desde aquella época, la capacidad de la radio de despertar la imaginación de los oyentes, induciéndonos a crear imágenes mentales a partir de un efecto de sonido, de la voz, de un silencio, de la música y de los planos sonoros. Solo que ahora se ha incorporado a esta cualidad y capacidad única, la posibilidad de llegar a más gente de manera individual, por lo que es la ventana creativa mundial y personalizada.

Creando imágenes mentales únicas
El trabajo de la radio es netamente creativo. Según plantea Ricardo Haye, la radio busca reproducir mediante el texto sonoro (sonido, idea, imagen y sugestión) lo que en la realidad o fantasía es forma, color, sonido, cuerpo, masa, movimiento, energía, calor, frío o alegría, miedo, dolor; muerte y vida, creando así las respectivas apariencias en lo posible más fieles. Para captar y transmitir la intensión de estos estímulos debe apelar a los sentidos externos e internos de los oyentes. Así la radio estaría cumpliendo efectivamente con su función creativa, tal como lo sugiere Mario Kaplún:
“la auténtica comunicación radiofónica debe tener un componente afectivo además del componente conceptual; debe movilizar no solo el estrato pensante del perceptor sino también su estrato emocional”
Y es que el lado emocional de cada oyente contribuirá a que las imágenes auditivas se produzcan fácilmente y sean personalizadas, ya que cada individuo crea su propia imagen en base a lo que escucha y en relación a sus vivencias personales, es por eso que un mismo sonido escuchado por diferentes personas va a generar que cada una de estas creen en su mente imágenes diferentes.
Sin embargo la reproducción de las imágenes mentales es efectiva cuando el proceso de creación de imágenes mentales o auditivas se cumple adecuadamente, y cuando el estímulo radial es bien definido a través de los elementos del lenguaje, como la voz, los efectos sonoros, los silencios y la música, y los recursos radiofónicos, como los planos sonoros.

Proceso de creación de imágenes mentales:
 “La radio es el medio que nos permite ver a través de los oídos”, estas son las acertadas palabras de Saiz Olmo. La radio es un medio unisensorial, pues es exclusivamente sonoro ya que su único soporte para transmitir mensajes es el sonido, y los estímulos que envía pueden ser percibidos solo por el sentido del oído. Esta característica determina las peculiaridades de cada uno de los elementos sonoros que conforman el lenguaje radiofónico (voz, efectos sonoros, silencio y música), con los cuales logra perfeccionar su función de comunicación, y que se utilizan para producir estímulos sensoriales, estéticos  o intelectuales (según J. Muñoz y C. Gil para crear imágenes).

Entonces el proceso sensorial de crear imágenes mentales se inicia en el oído y se concreta en la mente que resulta siendo estimulada. En este proceso se desarrolla la imaginación reproductiva (evocadora) y la imaginación creadora a lo largo de sus tres sub procesos.
En primer subproceso se capta permanentemente los sonidos diarios que se convierten en estímulos para la mente, es la CODIFICACIÓN. Aquí se lleva cabo un continuo proceso de selección de la información procedente del estímulo radiofónico, posteriormente cuando el subproducto se ha cumplido de forma adecuada la representación mental de la información del ambiente es no verídica, pues resultan siendo aproximaciones que dependen de la experiencia previa del oyente (idiosincrático).
El ALMACENAMIENTO, consiste en el almacenamiento de las representaciones de la información creada por la mente después de cada experiencia. Es de larga duración.
La RECUPERACIÓN, es el subproducto donde la información almacenada se activa de acuerdo al estímulo emitido por la radio.
Como podemos apreciar, en este proceso el oyente construye la imagen de la realidad a partir de los sonidos correspondientes y característicos que se les ha otorgado a lo largo de la experiencia acumulada respecto a dicho elemento, tal como lo señala el los encargados del Taller de producción de mensajes de la Universidad Nacional de la Plata, en su artículo “Lenguaje Sonoro” (http://perio.unlp.edu.ar/tpm/textos/tpm-lenguaje_sonoro.pdf):
“Esta imagen auditiva es el resultado de relacionar el conocimiento previo, experiencia o memoria de la realidad, que el oyente tiene de antemano, con el nuevo paisaje u objeto sonoro que percibe. La memoria es la que permite reconstruir la imagen de los objetos a partir de las nuevas percepciones sonoras, permite asociar el pasado con la nueva realidad comunicativa”
En el proceso de creación de imágenes sonoras participan activamente los factores psicológicos de la percepción sonora: la memoria y la atención, los cuales aportan efectivamente en el almacenamiento de las imágenes mentales después de la experiencia, y a la recuperación de estos por parte del cerebro al escuchar atentamente los estímulos. En el caso que el sonido sea nuevo, se requiere mayor atención y capacidad para poder captar el nuevo sonido, almacenarlo y finalmente crear una imagen.

Los efectos sonoros:
La capacidad de las personas de crear imágenes auditivas se hace más eficaz gracias al aporte contextual o de circunstancia objetiva o subjetiva (del lugar donde se desarrollan los sucesos principales) que recrean los  efectos de sonido, estos últimos proceden de  fuentes sonoras artificiales o naturales. Entonces los efectos de sonidos con las particularidades y características de cada lugar, situación y tiempo, son la recreación de la realidad y de nuestros días (porque día a día estamos expuestos a sonidos que ya pasan desapercibido por su familiaridad y constancia), son el lenguaje de las cosas y de los seres. Ellos sirven para humanizar las escenas, dar vida a los programas, darle realismo, y lograr entablar una relación profunda de confianza y credibilidad de los interlocutores con la radio. Esto gracias a que los efectos de sonido son sugestivos, pues no necesita de las palabras para transmitir y generar reacciones.
Las funciones que cumplen los efectos de sonido le dan valor emocional:
·         Rol ambientador o descriptivo: acompañan el diálogo de los protagonistas, transmitiendo la sensación de pertenencia, lo cual permite que nos ubiquemos en algún lugar de la realidad.
·         Rol protagónico o expresivo: posee valor comunicativo y no necesita de la palabra humana para transmitir el mensaje.
·         Rol complementario o narrativo: acompaña al mensaje oral para completar el mensaje.
·         Rol ornamental: describen una escena.
La capacidad de describir ambientes (la playa, el bosque, la selva, etc.) y el día, de reforzar atmósferas emocionales (puertas chirriantes, campanadas) y establecer nexos de continuidad entre una escena y otra (el tren que se aleja), trabajados adecuadamente pueden hacer maravillas e involucrar completamente a los oyentes. Este es el principal objetivo de las historias narradas a través de los sonidos, sin la intervención de la voz humana, el arte de los sonidos, el radioarte. Se ha comprobado que la contextualización y la narración de estas historias son muy efectivas, pues desarrollan en profundidad la capacidad sensible de los oyentes apelando a la atención y concentración en su totalidad. El radioarte o arte sonoro, según el artículo “El arte sonoro y el radio arte como géneros artísticos de la contemporaneidad” de Jorge Gómez Aponte (http://asrav.org/artesonoro%20y%20radioarte.pdf), es el arte que emplea el sonido como material sensible, cuya organización temporal y espacio – temporal de los objetos sonoros tienen intencionalidad artística:
“El radioarte es la ordenación estética del sonido transmitido por la radio”
Así también Lidia Camacho en su libro “El radioarte, un género sin fronteras”, señala que este género emergente consiste en recolectar los sonidos más característicos de una región con el fin de preservarlos, para que puedan ser escuchados por futuras generaciones, convirtiéndose así en una potencial alternativa que trabaja los paisajes sonoros y que busca despertar diversas reacciones de los oyentes:
“El radioarte es una manifestación tan radical, que busca llevar a sus últimas consecuencias las posibilidades del sonido, que intenta dislocar la sintaxis de lo que hoy conocemos como discurso sonoro, que se enfrenta con nuevas formas, nuevos significados… Cada obra de radio arte es una búsqueda, pero también un reencuentro: con el asombro, con lo inaudito…”
Los planos sonoros:
No es lo mismo decir “te cuento un secreto” en primerísimo primer plano que en plano general. En el primer caso las personas estarán hablando confidencialmente y nadie más se puede enterar del secreto. Sin embargo en el segundo caso las personas están demasiado lejos que tienen que gritar para que se escuchen, lo cual no garantiza una óptima recepción del mensaje y que el secreto siga siendo tal porque sería captado por otros individuos que pueden estar presentes.
Los planos sonoros deben ser representados adecuadamente para no generarle alguna confusión al oyente o dificultar la recepción y entendimiento de la situación que se está representado. Así lo sustenta Arnheim, al explicar uno de los típicos errores:
“En lo que se refiere a la percepción de las distancias entre dos fuentes sonoras, es preciso decir que, si se debe notar la distancia, ambos sonidos han de diferenciarse de uno u otro modo acústicamente. Cuando dos fuentes sonoras se encuentran situadas en un punto simétrico con relación al micrófono, no se percibe la distancia que existe entre ambas: parece como si hallaran en el mismo lugar.”
Los planos sonoros representan las distancias físicas desde donde se emite el sonido, con la intensión de localizar las acciones y los personajes en el espacio. A través de estas distancias los sonidos son distribuidos en cuadros espaciales, lo que genera mayor sensación de realidad, ante la desventaja de no poder mostrar mediante imágenes la ubicación de los elementos. Lo adecuada utilización de los planos permite que generen imágenes mentales, ya que el espacio percibido sonoramente se construye a partir de la ubicación de diferentes planos de cada uno de los registros sonoros, trabajando la distancia, la entonación del discurso verbal lo cual supone un mayor acercamiento o alejamiento del oyente (http://www.catedras.fsoc.uba.ar/angeleri/contenidos/Capitulo%205%20La%20Percepci%F3n%20Constru%EDda.pdf).
Los planos sonoros son:
·         Primerísimo primer plano (PPP): su intensidad es moderada, la cercanía de la fuente hace que el mensaje llegue claramente y da la sensación de confidencialidad. Por ejemplo: susurrar al oído a alguien.
·         Primer plano (PP): la fuente de sonido se encuentra muy cerca y el sonido llega con bastante intensidad, asimismo el mensaje llega muy claro. Por ejemplo: dos personas mantienen una conversación directa.
·         Segundo plano o plano medio (PM): la fuente está un poco alejado de nosotros, tiene una ligera pérdida de intensidad y de claridad.
·         Tercer plano o plano general (PG): la fuente de sonido está bastante lejos, el sonido pierde intensidad y claridad.
La voz
La radio es el medio perfecto para generar y poner en práctica la primera oralidad, de acuerdo al artículo “La radio, germen de una nueva oralidad de Lidia Camacho (http://www.lacult.org/docc/oralidad_10_51-55-la-radio-germen-de-una-nueva.pdf), pues logra que las voces producidas desde cabina se escuchen en diversas partes donde haya un receptor, cumpliendo con la tradición cultural que todo hombre desea escuchar a otro hombre, ya sea para sentirse acompañado o para identificarse con alguno de los personajes de la radio.
La voz humana como uno de los elementos del lenguaje radiofónico, es importante y determinante, pues posee riqueza emocional y persuasiva (Ángel Faus), asimismo refleja el dominio de conocimientos, técnicas expresivas que junto a la actitud adecuada de las personas puede cumplir eficazmente con su función de comunicación efectiva.
La voz humana posee cualidades expresivas, que contribuyen a hacer más confiable y creíble la postura del locutor frente a algún tema, pues la naturalidad con la que se habla no da la impresión de estar fingiendo o sobreactuando.
·         La intensidad: es el volumen, fuerza o energía con que se emite la voz. Se puede reconocer una intensidad menor que produce la voz baja y transmite la sensación de tranquilidad, intimidad y tristeza. Por otro lado está la intensidad mayor que genera que a voz sea alta, reflejando alegría, rabia, agresividad o animo.
·         Tono: es la elevación o altura de la voz, y varía desde agudo hasta grave. Cuantas más vibraciones de cuerdas vocales más aguda la voz más alto el tono, cuanto menos vibraciones más grave la voz y más bajo el tono. También existen tonos medios, lo que son usados generalmente.
·         Timbre: hace que la voz sea agradable o desagradable, además es la que proporciona mayor credibilidad a la voz. El timbre brillante transmite alegría y felicidad, el timbre opaco refleja tristeza y miedo, el timbre absoluto o neto transmite un estado normal, el rotundo genera sensación de poder, energía y certeza, y el apagado expresa confidencialidad y amor.
·         Duración: permite que los sonidos se aprecien de acuerdo al tiempo en que son reproducidos. Un limitado  tiempo no permite que el mensaje sea claro, ya que cada persona posee una velocidad promedio a la que se debe ceñir.
La voz en la radio debe caracterizarse exclusivamente su credibilidad, esto se logra a través de los distintos elementos técnicos y de la actitud e intensión del hablante, además de una buena combinación con los signos extralingüístico (pausas, entonación y ritmo de la voz para poder sopesar la desventaja de no mostrar el lenguaje no verbal).
Asimismo la buena locución permite humanizar las palabras, personificar, evocar situaciones y recuerdos, y establecer lazos emocionales que nos acerca más a  los oyentes. Estas indicaciones y muchas de las técnicas que existen son importantes para mantener la cifra que hasta ahora no le es arrebatada a la radio, el índice de confiabilidad respecto a otros medios de comunicación. La radio aún tiene el privilegio de ser el medio más creíble, principalmente los programas informativos.




SÍNTESIS CONCLUSIVA
Queda claro que el adecuado uso de los elementos del lenguaje radiofónico contribuye a despertar la imaginación y a motivar a la memoria donde se almacena la información, lo cual finalmente conduce a que los locutores creamos imágenes sonoras que respondan a los estímulos enviados por la radio a través de los oídos. Los efectos de sonido o musicales, los planos sonoros y la voz, cada uno cumpliendo con los requisitos necesarios que contribuyan a la construcción de las escenas, a la descripción de los mismos, a la ubicación y distancia de los que intervienen en la historia y la vivificación de los personajes, dando así la realidad óptima que se busca crear con el medio de comunicación audiovisual.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta es que la radio es una ventana personalizada, porque especializa sus contenidos para dirigirse específicamente a audiencias bien determinadas, es decir, aquellas cuyas características, gustos, preferencias, etc., son similares. Esto es posible gracias al surgimiento del internet, y de la confianza de las radios a través de canales web que se pueden desarrollar en esta plataforma.

REFERENCIAS
ANDA y Ramos, Francisco, La radio el despertar del gigante, 1era edición, Editorial Trillas S.A., México, 1997.
CARL, Hausman, Producción en la radio moderna, 5ta edición, Editoriales Thomson, México, 2001.
Radio Nederland, Radio y juventud, Costa Rica, 1995.
TENORIO, Ivan, La nueva radio, 2da edición, Marcombo ediciones técnicas, Barcelona, 2002.

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