miércoles, 9 de abril de 2014

INCLUSIÓN EDUCATIVA EN LAMBAYEQUE

En el Perú, de acuerdo a la primera encuesta nacional de discapacidad, realizado en el 2012, el 5,2% de nuestra población total padece de alguna discapacidad, de los cuales 129796 personas son menores de 15 años. De esta población total, el 23,6 no tienen nivel inicial o lo está cursando, el 40,5% tienen educación primaria, el 22,55% tienen educación secundaria y el 1,7% estudia en instituciones educativas especiales. Pero lo más preocupante es que, las personas discapacitadas sostienen que uno de los lugares de difícil acceso para ellos son los centros educativos[1], ya sea porque no se acogen a los programas inclusivos que por ley se debe cumplir en todas las instituciones educativas, por el trato diferenciado que sienten o muchas veces por su propio temor o recelo.





En la provincia de Lambayeque, según la directora de Gestión Pedagógica de la UGEL, Zeña Guerrero, 172 estudiantes con necesidades educativas especiales han sido incluidos en las diferentes instituciones educativas durante el año 2013. Por lo que es necesario realizar un trabajo coordinado con las respectivas autoridades de la UGEL para realizar un seguimiento del proceso de enseña y aprendizaje de los niños con discapacidad, asimismo apoyar al equipo FANE (servicio de acompañamiento a los estudiantes con necesidades educativas especiales) a lograr que cada uno de estos estudiantes se sienta incluido en las aulas de educación regular, ya sea a través de asesoramientos con los psicólogos, con charlas y capacitaciones a los docentes, y a través de pasantías compartir experiencias con docentes de las instituciones educativas especiales, que tienen mucha experiencia con estos niños, y con profesores que laboran en colegios donde se practica eficazmente la educación inclusiva . Esta propuesta cumple con lo que el Ministerio de Educación dispone: que las instituciones educativas regulares deben realizar adaptaciones en el plan curricular y en las estrategias de enseñanzas para que los niños con necesidades especiales puedan entender mejor y aprender los contenidos al igual que sus demás compañeros.

Todos somos parte de la inclusión educativa


Sin embargo uno de los aspectos que resulta importante para el desarrollo y desenvolvimiento eficaz de los estudiantes con necesidades educativas especiales, es la convivencia con sus demás compañeros que no padecen de ninguna discapacidad. Si su interrelación es buena y ellos se sienten aceptados y cómodos, aprender será más fácil. Por lo que se plantea realizar actividades donde todos participen activamente, por ejemplo, en activa coordinación con la UGEL de Lambayeque y con los directores de las instituciones educativas (aliado indispensables), forjar un curso de educación lúdica, donde todos los estudiantes reunidos en equipos creen materiales con los que puedan aprender todos de igual forma, así tenemos un dado gigante que al tirarlo tenga una pregunta por cada lado que ello deben responder, o un bingo con preguntas que proporcionen algunos datos, etc. Otra alternativa sería realizar un paseo de campo o una quermés, donde todos participen en los jugos para los que son hábiles, por ejemplo saltar costales, juegos con ula ula, juegos con pelota, adivinando canciones, haciendo trabalenguas o adivinanzas, juegos de charada, etc. Y podemos realizar pequeños talleres de guitarra, flauta, fotografía, artes plásticas, etc.

El juego es una estrategia importante


Estas propuestas basadas en la diversión y entretenimiento, que tienen carácter de juego,  resultan ser más llamativas y efectivas para mejorar el aprendizaje, la convivencia y estrechar lazos de compañerismo y amistad entre los niños. Ya que, según Piaget, 1945; Vygostsky, 1933; Bruner, 1986; Garvey, 1977; y Garaigordobil, 1990, el juego es una herramienta educativa que facilita el aprendizaje y la comunicación entre iguales, y sus beneficios inciden sobre el desarrollo cognitivo, afectivo, social, comunicativo y psicomotor.

Según Víctor del Toro Alonso[2], “el juego es una herramienta que posibilita el aprendizaje del niño con discapacidad ya que parte de su propia experiencia, implica placer, espontaneidad, motivación, participación, comunicación, conocimiento de sí mismo, de los demás y del mundo que le rodea”, es decir el juego logra dar confianza y seguridad a los niños con necesidades educativas para relacionarse con los demás, para participar y aprender más.

Las adecuadas estrategias en los aspectos educativo y lúdico, conllevan a que todos los alumnos aprendan mejor, pero sobre todo que los niños con necesidades educativas especiales se sientan parte de un grupo y entorno nuevo, donde estén cómodos y aprovechen las clases impartidas por los docentes. Pero en este proceso también participan directamente los docentes, quienes son los guías más cercanos que educan, por lo que es necesario que ellos se sientan competentes y capacitados para tratar con estos casos, pero además de ello el tratamiento de la inclusión de los niños con discapacidad a las instituciones educativas regulares, es un gran trabajo que debe ser dirigido, monitoreado y apoyado por las autoridades más cercanas a las instituciones, por ejemplo los directores, y en este caso por las autoridades de la UGEL – Lambayeque. Todos con la disposición de lograr que la inclusión en esta parte de la región cada vez sea mayor, y si el año pasado fueron 172, pues que este 2014 sean muchos más.



AUDIO: un ejemplo en el sur del Perú
http://www.calandria.org.pe/rec_descarga.php?id_rec=142



[1] CONADIS Perú, Encuesta INEI - 2012: Primera Encuesta Nacional Especializada sobre Discapacidad.
[2] Revista de Educación Social, Artículo N°16: La educación social y la escuela.

2 comentarios:

  1. Kristhel,
    Justo, pero tu hoja de ruta puede estar mejor aproximada.

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  2. Me encanta la visión sobre el juego en niños con necesidades educativas especiales del doctor Víctor del Toro Alonso.

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